La

Ciudad

Sagrada


Viajar es una de mis tres pasiones, junto a la educación, el arte en general y la fotografía en particular.

Para mí, los viajes tienen como suelo decir siempre, un “disfrute anual”, porque desde que comienza un nuevo año, lo primero que pienso es en el lugar al que me gustaría ir y conocer en verano, que es cuando dispongo de más tiempo para perderme por el mundo y también a los destinos más cercanos, en los que perderme a lo largo del año.

Mi “viaje del verano” siempre es muy especial porque lo disfruto a lo largo de todo el año. Me encanta prepararlo minuciosamente, luego vivirlo intensamente cada día, en el país elegido y a la vuelta, volver a recordarlo al editar las fotografías, montando los vídeos y publicando algunas entradas en mi blog Postales del Mundo. Además, se convierte en cierto modo, en mi desconexión cotidiana y en “mi psicólogo” particular.

A lo largo de los años, he ido encontrado en mis viajes a maravillosos amigos/as, a los que les gusta el mismo tipo de viajes que a mí. Tener la posibilidad de viajar con ellos/as siempre es un lujo, porque no todas las personas, aunque sean amigas/os, son buenos compañeros/as de viajes. Eso me lo ha enseñado el viajar y yo lo he ido aprendido, a través de la experiencia.

Normalmente, en el mes de febrero, suelo empezar a contactar con mis amigos viajeros/as, para ver el tiempo que tienen ese año para viajar y sondear qué lugares les gustaría conocer.

Una vez que tenemos claro quienes vamos a ir y decidimos el lugar, empieza para mí uno de los momentos que me encanta: documentarme. Mirar catálogos, comparar itinerarios, precios, tipo de viajes, leer temas relacionados con el país, sus gentes, su cultura, comprarme la guía (que suele ser alguna que tenga mucha información escrita y pocas imágenes)…

Pasada la Semana Santa, a veces incluso antes, ya hemos decidido con qué agencia vamos a ir. Porque aunque en un principio a todos/as nosotros/as nos gustaría hacer otro tipo de viajes más a nuestro aire, desde hace ya años, coincidimos en que poniendo en la balanza los pros y los contras, siempre decidíamos ir en viajes organizados con agencias que programan viajes con grupos pequeños y con itinerarios algo diferentes.

Una vez cerrado el viaje y contratado con la agencia, aún quedan unos meses para leer, buscar informaciones concretas, ver algunos documentales, solicitar cita con Medicina Exterior para ponernos las vacunas e ir, poco a poco, metiéndonos con el corazón y la mirada, en ese país.

Una semana antes de la partida, los nervios y la ilusión están muy presentes. La maleta y todo lo que poner en ella, cobran todo el protagonismo, junto al equipo fotográfico, las baterías, el botiquín, la documentación… Elegir la ropa adecuada para cada destino, dependiendo del lugar, es fundamental.

Luego, mi partida en AVE o avión hacia Madrid y/o Barcelona, el día antes del viaje, para encontrarme con mis amigos/as y dormir en su casa para partir al día siguiente juntos/as, al destino elegido.

BENARÉS UN LUGAR QUE TE RECOMIENDO VIVIR.

(En este enlace puedes ver un audiovisual con más imágenes de Benarés)

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